Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
Ubicado en la zona montañosa central del estado de Veracruz, el municipio de Tlapacoyan es conocido por su entorno natural, marcado por ríos, barrancas y vegetación abundante.
A unos minutos del centro de Tlapacoyan se localiza la comunidad de Tomata, desde donde parten diversos caminos hacia formaciones naturales poco frecuentadas. Uno de ellos conduce a la llamada Cascada Tomata II, distinta a la popular Tomata I. Este salto de agua, rodeado por paredes de roca y vegetación espesa, es accesible tras una caminata de aproximadamente 40 minutos por veredas de tierra y piedra. En temporada de lluvias, es recomendable extremar precauciones debido al aumento del caudal y la humedad en el terreno.
El acceso no está señalizado, por lo que se sugiere buscar referencias locales antes de iniciar la ruta. Durante el trayecto es posible observar cultivos de plátano, café y maíz, así como aves y mariposas características de la región húmeda.
En dirección noroeste, la comunidad de La Palmilla alberga caminos rurales poco transitados que conectan con arroyos y pozas naturales. Uno de los recorridos menos conocidos comienza cerca de una antigua estación de tren y se interna en una zona de bosque secundario. Después de casi una hora de caminata, el sendero llega a una pequeña cascada sin nombre oficial, pero reconocida por habitantes como “El Salto Viejo”.
Este sitio es ideal para quienes practican senderismo de nivel intermedio y buscan espacios tranquilos para observación de flora y fauna. La zona no cuenta con servicios ni señalización, por lo que es importante llevar equipo básico de orientación, agua suficiente y vestimenta adecuada para terrenos irregulares.
Otra opción poco explorada se encuentra en la comunidad de Chicahuaxtla, ubicada a unos 25 minutos en vehículo desde el centro de Tlapacoyan. En esta zona existen pozas naturales alimentadas por afluentes del río Alseseca. Aunque algunas son utilizadas por pobladores para uso cotidiano, otras se ubican a mayor distancia y conservan un entorno más silvestre.
La ruta más recomendada parte desde un camino de terracería utilizado por agricultores y conecta con una cañada poco profunda donde se forman varias pozas. Algunas de ellas permiten nadar o simplemente descansar junto al agua en temporada seca. El terreno es mixto, con tramos de bajada pronunciada, por lo que se recomienda precaución al descender.
En las inmediaciones del sitio arqueológico El Cuajilote, ubicado al sureste de Tlapacoyan, existe una barranca por donde corre un brazo del río Alseseca. Aunque el acceso principal al sitio prehispánico está habilitado para visitas culturales, el descenso hacia la barranca es menos conocido y permite descubrir formaciones rocosas, pequeños saltos de agua y zonas de bosque de galería.
El descenso puede tomar entre 30 y 45 minutos y requiere buen estado físico. A lo largo del trayecto es posible identificar vestigios de terrazas agrícolas prehispánicas, además de árboles nativos como el guarumbo y el liquidámbar. Es importante tener en cuenta que no hay señal de telefonía móvil en esta área, por lo que se debe planificar la visita con anticipación y considerar regresar antes del anochecer.
Quienes deseen conocer estos senderos ocultos y cascadas poco exploradas deben tomar en cuenta algunas recomendaciones básicas:
- Informarse previamente con habitantes locales sobre las condiciones del clima y del terreno.
- Portar calzado adecuado, preferentemente tipo bota de senderismo, debido a la presencia de lodo, piedra suelta y pendientes pronunciadas.
- Evitar realizar estos recorridos en solitario, sobre todo en zonas sin señalización ni cobertura móvil.
- Respetar los espacios naturales, no dejar basura y evitar ingresar en propiedades privadas sin autorización.
La región de Tlapacoyan ofrece una combinación de paisajes naturales poco intervenidos y elementos de la cultura totonaca y campesina. Explorar sus rutas menos transitadas permite conocer no solo cascadas y senderos, sino también prácticas agrícolas tradicionales, arquitectura rural y modos de vida ligados al entorno.
Estas alternativas representan una opción atractiva para quienes buscan actividades al aire libre en Veracruz, sin recurrir a destinos saturados. La diversidad de rutas y parajes naturales en Tlapacoyan continúa siendo una oportunidad para el turismo de bajo impacto y el contacto directo con el entorno local.